lunes, 7 de febrero de 2011

CANCIONES DE AMOR PARA SAN VALENTÍN


Los enamorados tienen un día en nuestro calendario para demostrar o reafirmar su amor mediante regalos, dedicatorias o poemas pero ¿por qué el 14 de febrero? ¿Quieres conocer la leyenda de San Valentín y de dónde procede esta celebración?

Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación.

Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.

Cárcel de San Valentín
También, y hace muchos siglos, fue tradicional en Inglaterra la "fiesta de los valentinus", donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja. Muchas de estas parejas se convertían en marido y mujer y conseguían la felicidad de pareja que se espera encontrar y consolidar el Día de San Valentín.

Otras fuentes centran el origen de la historia de San Valentín en la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este periodo también se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.

Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos.

Valentín adquiere por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.

La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar acabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote, se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre del Señor obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.

Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos, Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín", de ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida "From Your Valentine"; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.

Cuerpo de San Valentín
La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.

El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.

Sea como fuese, San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. Los comerciantes se han hecho eco de esta festividad y la han convertido en un día perfecto para aumentar las ventas. Flores, postales, poemas de amor, dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo se realizan este día al ser querido para demostrar su amor y amistad.
Por-la-paz_1_

viernes, 4 de febrero de 2011

EL MILAGRO DE ANA SULLIVAN Y HELLER KELLER




Helen Keller y el Espíritu de lucha
In Memoria, In Testimonios
26.11.10





Helen Keller nació el 27 de junio de 1880, en Tuscumbia, Alabama, E.E.U.U. Alrededor de los 19 meses de edad, mientras la bañaba su madre, se dio cuenta de que la niña no seguía su mano ni parpadeaba cuando le pasaba la mano por su cara. Poco tiempo después advierten que tampoco responde a la campana que hacen sonar para la comida. Prueban haciendo ruido con unas piedras dentro de una lata, hablándole dulcemente e incluso le gritan, pero no reacciona, Helen está ciega y sorda.

Los médicos de la época le llamaron a la extraña enfermedad "fiebre del cerebro", los médicos actuales piensan que pudo ser causada por la escarlatina o meningitis.

Consentida por su familia, mimada y malcriada por su padres y hermanos el carácter de Helen se hizo muy difícil de llevar, era una niña con muy mal genio, con arranques y rabietas violentas. Lanzaba platos y todo lo que le venia a mano.

Pero su familia no perdió la esperanza de poder curar a Helen. Después de muchas consultas y contactos, el Director del Instituto Perkins para Ciegos en Boston, Michel Anagnos le propuso a su mejor alumna Anne Sullivan (ciega por tracoma) trabajar con una niña de 6 años de edad, sorda y ciega. Le explicó que la niña se había vuelto salvaje e incontrolable.




Al llegar a la residencia de los Keller, Anne se encuentra totalmente desconcertada, pues alrededor de Helen se agolpa toda la familia sobreprotegiendo a una niña discapacitada que no solamente es rebelde y caprichosa sino que además araña, muerde, da cabezazos, ... incluso llega a saltarle un diente a Anne de un gran golpe.

Pasan los días y Anne va viendo la tiranía que Helen ejerce en la casa. Una mañana en el desayuno, la niña mete su mano en el plato de Anne para coger un trozo de comida, en ese momento Anne decide que debe afrontar la situación con energía. Si le tolera a Helen sus modales y rabietas nunca la respetará. Le impide la acción. Helen, llora, chilla y empieza uno de sus habituales berrinches.

La familia, que sufre al ver contrariar a Helen, sale de la habitación. Anne y Helen quedan a solas. Anne sigue comiendo y la niña se tira al suelo, patalea, chilla, se arrastra, ... y empieza a pellizcar a Anne que en ese mismo momento le contesta con un par de bofetadas.

Al final, la niña ya cansada, busca la ayuda, el consuelo y la protección, como siempre, de su familia. Pero se da cuenta de que no están. Empieza otra vez con toda la serie de enfados, rabietas, ... agotada, intenta comer con las manos pero Anne se lo impide. Le pone una cuchara en su mano pero Helen la tira y la obliga a recogerla. Se repite después todo la sucesión de actos con la servilleta, Anne se la da, Helen la tira ... y de repente llega el silencio.

La familia, preocupada, abre la puerta y por primera vez ven a la pequeña Helen sentada, comiendo pacíficamente y utilizando los cubiertos.

Pero pasan los días y Helen vuelve a tener sus cotidianos arranques, no quiere verse sometida a ningún plan educativo y se encierra, volviéndose fría y distante ante las caricias y complacencias de Anne.

Anne entiende que si no es capaz de hacerse amar por Helen su camino no llegará a ninguna parte y entonces decide separarla de su familia, desarraigarla de un entorno en el que psicológicamente es la dueña y señora, y todos sus caprichos son prioritarios.

Se trasladan a un pabellón, las dos solas, y Anne cambia los muebles de lugar para que la niña se sienta desubicada y depende de ella. Los días son duros, llenos de rabietas y mal genio, pero por fin llega el día, y Anne anota en su diario: "La fierecilla se ha rendido".

La familia observa, incrédula, el milagro: Helen está tranquila y dócilmente sentada ensartando abalorios y aprendiendo a hacer crochet.

A partir de entonces, comienza el difícil, duro y penoso proceso de vincular a la niña que no ve, ni habla, ni oye, ni sabe el nombre de las cosas, con el mundo que la rodea.

Llegó el primer paseo, y así lo contó Helen en La Historia de mi vida:

"... Impacientada por sus repetidos intentos (de Anne en enseñarle a deletrear) y aprovechándome de la muñeca, la lancé al suelo. Estaba encantada cuando escuché romperse la muñeca a mis pies. Ni sentí dolor ni arrepentimiento ni arrebato pasional. Yo no amaba a la muñeca. En la quietud del mundo oscuro en el que yo vivía no había ningún sentimiento de ternura.

Sentí como mi maestra barrió a un lado de la chimenea los pedazos rotos de la muñeca y tuve una sensación de satisfacción que hicieron que la causa de mi malestar se retirara.

Ella me trajo el sombrero, y supe que íbamos a salir a la luz del sol. Este pensamiento, si esa sensación sin palabras se puede llamar así, me hizo saltar y saltar de placer.

Caminamos por el sendero, atraídas por la fragancia de la madreselva que cubría la caseta donde estaba el pozo. Alguien estaba bombeando agua y mi profesora me colocó la mano debajo del agua. Mientras caía el agua sobre mi mano, ella me cogió la otra y escribió la palabra "agua", primero lentamente, luego rápidamente.

Me quede quieta, toda mi atención estaba fija en los movimientos de sus dedos. De repente sentí una conciencia brumosa, como de algo olvidado, una emoción, como de un pensamiento rescatado, y de alguna manera, sin saber como, el misterio del lenguaje me fue revelado.

Supe entonces que el "agua" significaba aquello frío que sentía resbalar por mi mano. ¡Esa viva palabra despertó mi alma, le dio luz, esperanza, alegría, la liberó!

Habían barreras aún, es cierto, pero las barreras, caerían con el tiempo.

Salí de la caseta del pozo con enormes ganas de aprender. Todo tenía un nombre, y cada nombre dio luz a un nuevo pensamiento. Mientras regresábamos al pabellón, todos los objetos que tocaba parecían estremecerse de vida.

Ahora lo veía todo con una extraña visión que había llegado a mi. Al entrar a casa me acordé de la muñeca que había roto, fui hacía ella y recogí los pedazos. Traté, en vano, de unirlos. Entonces mis ojos se llenaron de lágrimas, me dí cuenta de lo que había hecho, y por primera vez sentí arrepentimiento y pesar.

... Hubiera sido difícil encontrar a un niño más feliz que yo al acabar ese largo día en el que viví y disfruté de las nuevas y grandes alegrías que me habían llegado, y por primera vez deseaba que llegará un nuevo día."




La relación entre Helen y Anne duró hasta que la edad empezó a hacer mella en Anne, pero durante todos esos años (siempre acompañada de Anne y después se unió también el marido de Anne) Helen fue a la universidad se hizo escritora, activista política e incluso oradora. Recolectó fondos y realizaba campañas para la mejora de la calidad de vida y las condiciones de las personas ciegas que eran rechazadas y erróneamente educadas en asilos. Su insistencia fue decisiva para que cambiaran las condiciones de éstas personas en su país.

El siguiente poema es de Helen, en homenaje a la contribución de Swedenborg al bien espiritual de la raza humana, del libro "Luz en mi oscuridad":


"El cielo le franqueó sus majestuosas puertas."

¡Oh ser que portas luz a mi ceguera,
siempre a mi lado, sin mudanza!
Que si el dolor me agobia
te acercarás más a mí ...
Graba en mi alma el esplendor de gema
de la palabra santa.
Mientras espero que la Muerte
dulcemente me lleve a la presencia amada,
que es una antorcha en esta oscuridad,
mi gozo en la eternidad.


Hasta su muerte en 1968, a la edad de 87 años, recibió distinciones, reconocimientos, se realizaron películas, obras de teatro, series de televisión, ...

Murió mientras dormía, y sus cenizas descansan en la Catedral de San Pedro y San Pablo de Washington junto a las de Anne. Unos días antes de su muerte le dijo a un amigo: "En estos oscuros y silenciosos años, Dios ha estado utilizando mi vida para un propósito que no conozco, pero un día lo entenderé y entonces estaré satisfecha."


Y yo me pregunto, su propósito fue tal vez como ejemplo de lucha ante la adversidad?


Helen y Anne, Anne y Helen, dos ejemplos de vida.

El milagro de Ana Sullivan y Heller Keller
La superación de las barreras












La historia de Helen Keller y Anne Sullivan

Helen Keller quedó sorda y ciega a causa de una enfermedad cuando tenía 19 meses de edad. Llegó a desarrollarse culturalmente y ser una escritora y conferenciante pública mundialmente famosa. Helen no se desanimaba fácilmente. Pronto comenzó a descubrir el mundo usando sus otros sentidos. Tocaba y olía todas las cosas que estaban alrededor de ella y sentía las manos de otras personas para «ver» lo que estaban haciendo e imitaba (copiaba) sus movimientos. Cuando tenía siete años de edad inventó 60 signos diferentes que le servían para comunicarse con su familia. Al no poder expresarse ni entender su frustración aumentó con la edad y su rabia iba a peor. Se convirtió en una persona salvaje, revoltosa y muy agresiva. Esta situación hizo que se viera claramente la necesidad de hacer algo. Justamente, antes de cumplir siete años, la familia contrató a una tutora privada.

Anne Sullivan venía de un ambiente muy pobre. Había perdido la visión cuando tenía cinco años y fue abandonada en una casa de escasos recursos. Tuvo la suerte de haber encontrado un lugar donde fue bien acogida, el Colegio Perkins para Ciegos en Boston. Después de varios años, y tras dos operaciones con éxito recuperó su visión. Se graduó obteniendo el título de honor. Para el director de la escuela estaba claro que Anne Sullivan era la persona adecuada para educar a Hellen Keller.

El primer paso de Anne fue comunicarse con ella venciendo su agresividad con fuerza y paciencia. El siguiente paso fue enseñarle el alfabeto manual. Anne le ponía en contacto con los objetos y le deletreaba en la mano las palabras. Así comenzó a animarse y cada cosa que encontraba la cogía y preguntaba a Anne cómo se llamaba. Así fue preparando a su alumna con nuevas palabras e ideas que necesitaría para enseñarle a hablar. Como resultado de todo este trabajo, Hellen llego a ser más civilizada y amable, y pronto aprendió a leer y escribir en Braille. También aprendió a leer de los labios de las personas tocándoles con sus dedos y sintiendo el movimiento y las vibraciones.

Anne la ayudó en varias instituciones trabajando con otros materiales y textos, enseñándole distintas lecciones y actuando como su intérprete. Ella interpretaba en las manos de Hellen lo que los profesores decían en clase, y transcribía en los libros utilizando el sistema Braille.

Hellen se graduó con título de honor de la Radcliffe College en 1904. Tenía un poder de concentración extraordinario, muy buena memoria y muy buenos recursos personales para mejorar. Mientras estaba en aquella escuela escribió «La Historia de Mi Vida». Este libro tuvo un rápido éxito y gracias a él ganó suficiente dinero para comprarse su propia casa.

La ceguera era, a menudo, causada por una enfermedad que también era la causa de que muchos vivieran en pobreza. Hellen colaboró en la creación de la Fundación Americana para los Ciegos con el objetivo de ofrecer servicios a otras personas ciegas. Llegó a ser famosa, invitada por muchos países y recibió títulos de Honor de diferentes universidades extranjeras.